Se secuestró gran cantidad de celulares, pesos argentinos, dólares norteamericanos, euros, vehículos, tarjetas, computadoras y dos kilogramos de marihuana.
Una red delictiva que hackeaba cuentas digitales y lavaba activos fue desarticulada en el marco de una pesquisa supervisada por el Ministerio de Seguridad Nacional y la Policía Federal Argentina, que realizaron allanamientos en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza, de esta manera, se arrestaron a once integrantes de la banda que operaban en coordinación.
Según informaron desde la Policía Federal a la Agencia Noticias Argentinas, algunos de los detenidos contaban con estrechos contactos con organizaciones narco-criminales de la ciudad de Rosario, con el objetivo de utilizar sus conocimientos para brindar información reservada, concretar extorsiones y desarrollar maniobras de lavado de activos.
En provincia de Buenos Aires, los allanamientos se realizaron en las localidades de Libertad, Merlo, Berazategui, El Jagüel, Moreno, Tigre, Nordelta, Berisso, Marcos Paz, Temperley, Ezpeleta, Virrey del Pino, Olavarría, Mar del Plata.

Además, se secuestró gran cantidad de teléfonos celulares, pesos argentinos, dólares norteamericanos, euros, pesos colombianos, pesos mexicanos, guaraníes paraguayos, libras esterlinas, vehículos, tarjetas, computadoras y más de dos kilogramos de marihuana.
Causa
La causa comenzó el 10 de marzo pasado, cuando el Departamento Inteligencia Contra el Crimen Organizado (DICCO) detectó que en una plataforma de mensajería instantánea se perpetraban acciones que infringían la seguridad informática.
Así se descubrió el sistema “Sherlock Alerts” que consiste en la funcionalidad de un “bot” que interactúa con usuarios a través de palabras clave, como un número de DNI y así obtenían como respuesta la información personal de bases de datos externas, vulneradas mediante accesos no autorizados a sistemas gubernamentales.
Detrás de aquel ardid convivía una organización compuesta por un gran número de ciberdelincuentes que se dedicaban explícitamente a comercializar el “bot”. La banda, que se cobijaba en los parámetros de confidencialidad que presentaba aquella aplicación, operaba por medio de un grupo llamado “Dictadores”. (NA)